Exilio y antifranquismo

Alberola, O. / Gransac, A.

El anarquismo español y la acción revolucionaria (1961-1974)

Colección Memoria. Virus, Mayo 2004. 366p. 21×15.
Las divisiones internas y desavenencias entre los libertarios de la Península y los del exilio, junto al acomodamiento y al miedo a la ¿legalización de los organismos libertarios españoles en Francia, condujeron a una progresiva burocratización e inmovilismo del Movimiento Libertario. La esperanza de una intervención de las potencias occidentales para acabar con el régimen franquista, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, hizo entrar a la CNT y la FAI en una dinámica de espera y de negociaciones en la sombra, dejando cada vez más de lado la acción revolucionaria en la Península contra la Dictadura. Parecía que el Congreso de reunificación de la CNT en Limoges (Francia), en 1961, en el que se aprueba la constitución de un organismo «conspirativo» llamado Defensa Interior —formado por los tres brazos del MLE: la CNT, la FAI y la FIJL— había de poner fin a esta situación. Pero pronto se vio que la voluntad de entrar en una dinámica de acción directa contra la Dictadura franquista se quedaba en papel mojado, por los numerosos obstáculos que se ponen desde las direcciones de CNT y FAI a su actuación.
Las Juventudes Libertarias, imbuidas por el espíritu de revuelta y de ruptura con las formas de organización política clásicas de los años sesenta, y formadas en buena parte por aquellos que se tuvieron que exiliar de niños o que nacieron en el exilio, se niegan a renunciar a la estrategia de activismo revolucionario aprobada por el MLE y de su seno nace el Grupo Primero de Mayo. Con el apoyo de algunos militantes experimentados, intentan hacer presente al Movimiento Libertario en las luchas obreras y estudiantiles que se desarrollaban en la Península al margen, en buena parte, de la oposición histórica «oficial». El activismo anarquista contra la Dictadura en los años sesenta y setenta influirá y será influenciado por otros grupos revolucionarios que surgen en todo Occidente, ayudando a poner sobre el tapete de la actualidad internacional la existencia de la Dictadura franquista y sus alianzas con las democracias occidentales.

Christie, Stuart

Franco me hizo terrorista. Memorias del anarquista que intentó matar al dictador.

Colección Historia Viva. Temas de Hoy, Madrid 2005.  304 p. 22×14 cm.
En el verano de 1964 y con 18 años recién cumplidos, el anarquista escocés Stuart Christie viajó a España desde su Escocia natal, escondiendo una carga de explosivos bajo su ropa y con una misión: matar a Franco y cambiar así el rumbo de la historia española. Su temprana obsesión con el dictador había nacido algunos años antes, en los albores de su adolescencia, cuando sus familiares y su círculo de amigos adultos nutrían sus reuniones con anécdotas sobre la Guerra Civil y las Brigadas Internacionales en las que muchos de ellos habían participado. Pero quien más influyó en su vocación anarquista y antifranquista no fue ninguno de estos ex combatientes, sino una figura mucho más fuerte y determinante en el ideario de Christie: su abuela.«Básicamente, lo que ella hizo fue proveerme de un barómetro moral en el que se fusionaban el socialismo libertario y el anarquismo. Ella me dio la estrella que siempre seguí». Siempre guiado por su curiosa musa inspiradora, Christie comenzaría a contactar con algunos exiliados de la España franquista. En agosto de 1964, cuando su mundo aún no se extendía más allá del sur de Inglaterra, Christie recibió instrucciones para cumplir con su primera misión internacional. Y así comenzó un viaje lleno de insólitas peripecias, que acabó de una manera ciertamente insospechada por su protagonista.

Fonseca, Carlos

Garrote vil para dos inocentes. El caso Delgado-Granado

Historia Viva. Temas de Hoy, 1998.  278 p. 22×14 cm.
Madrid. Madrugada del 17 de Agosto de 1963. A las cinco en punto de la mañana, el garrote vil cine mortalmente la garganta de Francisco Granado. Minutos después, Joaquín Delgado corre la misma suerte. Ambos vinculados a la corriente anarquista. El primero “emigrante”, inexperto y poco precavido, había llegado de Francia con explosivos que iban a ser utilizados en un atentado contra Franco, el segundo “hijo de exiliado”, ante el fracaso de los preparativos, acudió semanas después para organizar el regreso de su compañero. Pero antes de volver, dos artefactos explosionaron en la capital de España, causando varios heridos. El régimen no podía dejar escapar la afrenta, la represión se desató, cebándose con dos inocentes.

Grupo 1º de Mayo. Solidaridad revolucionaria internacional en los ’60 y ’70.

VV AA. 79p. 15×10 cm.
Las acciones y comunicados del Grupo 1º de Mayo nos “hablan” de un repunte de la actividad armada en toda Europa que corre paralela al aumento de la contestación proletaria en esos años (con especial participación de sectores jóvenes).
Los ataques contra el sector turístico, contra intereses económicos, contra la iglesia, contra EE UU., contra edificios oficiales e intereses de otros países en circunstancias parecidas, nos aclaran que hay una estrategia nítida detrás de estas acciones. Lejos de la imagen de “aventureros”  o “desesperados” que fabricaba la prensa oficial e izquierdista, las compañeras y compañeros del Grupo 1º de Mayo plantean su intencionalidad revolucionaria e internacionalista y optan por una estrategia de lucha armada […]

Gurucharri, Salvador / Ibáñez, Tomás

Insurgencia libertaria. Las Juventudes Libertarias en la lucha contra el franquismo.

Colección Memoria. Virus Editorial, Barcelona 2010. 344p. 21x15cm.
Pese a la dispersión de la militancia libertaria tras 1939, el movimiento libertario mantuvo en el exilio el pulso de sus organizaciones, aunque con un pesado lastre de enfrentamientos internos. La colaboración gubernamental durante la guerra, dio pie a una división entre «puristas» y «colaboracionistas» a menudo más nominal y biográfica que política, pero que condicionó los debates de posguerra. No obstante, entre los núcleos de anarquistas huidos de la Península se fue generando una red de contactos, publicaciones, ateneos, encuentros internacionales etc., que la dirección cenetista en Toulouse quiso centralizar jugando, a la larga, un papel entorpecedor y paralizante.
En este contexto, y tras el declive de las tentativas guerrilleras de Sabaté y Facerías, algunos jóvenes crecidos en el exilio y otros llegados del interior, con la ayuda de ciertos veteranos, buscaban un nuevo marco para el movimiento libertario: fortalecer la creación de grupos en la Península y priorizar la acción directa como instrumento para minar el Estado fascista. Así nacería Defensa Interior, organismo destinado a llevar a cabo acciones armadas, aprobado en 1961 por la CNT. Esta decisión prometía, para los hastiados de la burocracia, una nueva etapa que recuperaría el sentido y el protagonismo de la acción libertaria. Militantes de Juventudes Libertarias como los hermanos Gurucharri, Tomás Ibáñez u Octavio Alberola, y viejos luchadores del calibre de García Oliver o Cipriano Mera apostaron honestamente por el DI; mientras la dirección cenetista lo saboteaba de manera sistemática. Pese a ello, el DI llevó a cabo una cincuentena de acciones entre 1962 y 1970, entre ellas el secuestro del delegado español en el Vaticano monseñor Marcos Ussía, y varios planes frustrados contra el dictador Francisco Franco.
El rechazo creciente de la dirección del Movimiento Libertario, en manos de personas como Federica Montseny o Germinal Esgleas, las ejecuciones de Delgado y Granados, las detenciones de importantes militantes en el interior y las propias redadas de las autoridades francesas contra los sectores más activos del exilio acabarían por asfixiar esta vía. Se frustraron así las ilusiones de una nueva generación de libertarios que, mientras fracasaba el intento de renovar y relanzar las organizaciones históricas del anarquismo ibérico, encontraban en los movimientos en torno a los que se fraguó el Mayo del 68 y en el contacto con otros jóvenes anarquistas europeos la posibilidad de una acción revolucionaria al margen de las viejas estructuras.

Moreno Salazar, José

Moreno, J.- Los perseguidosLos perseguidos. La guerrilla libertaria cordobesa de Los Jubiles

Latorre literaria, Madrid octubre 2011. 326p. 21x14cm.
José Moreno nació en 1923 en Bujalance. Córdoba, que se vio desde el golpe de Estado en la primera linea de la guerra civil. Nos cuenta la defensa heroica que organizaron los obreros del campo en el pueblo, y la retirada, la caída de los pueblos y la represión posterior.
En el monte iban quedando los que decidían resistir. José Moreno fue enlace de la guerrilla con quince años. Nos cuenta su incorporación a la lucha armada, la caída de su familia, los encuentros violentos con las fuerzas de represión, los asaltos a los cortijos, las durísimas marchas huyendo de la guardia civil, los miedos y el coraje de los resistentes. Recuerda la trágica muerte de todos sus compañeros, su detención gravemente herido, la prisión, las torturas, y su traslado a la espera de juicio y segura ejecución.
Consiguió evadirse, y en ese punto comienza la segunda parte de sus memorias. La vida de un huido que decidió sobrevivir manteniéndose en la clandestinidad durante más de treinta años, y que con nombre falso fue construyendo una vida extraordinaria a lo largo de toda la Dictadura. Relato de un enorme valor testimonial, de gran calidad literaria tanto por su claridad como por la enorme dureza de los hechos que le tocaron vivir y sobre todo por la categoría humana del mismo personaje, dotado de una fuerza de voluntad y de una inteligencia natural excepcional. José Moreno falleció en el 2007. Esta edición recoge de forma rigurosa y fidedigna el texto que él había preparado con el relato verídico de su vida. En él se encuentra la más profunda memoria de las luchas libertarias en el campo andaluz desde los años 30 hasta el aniquilamiento total de los resistentes anarquistas de las guerrillas, pero también la vida cotidiana de tantos millones de vencidos que hubieron de salir adelante en condiciones extremas durante los años de la Dictadura franquista.

Peirats, José

Estampas del exilio en América

Ediciones CNT, París 1950. 159p. 19x12cm.
Las estampas dadas a continuación, son un gráfico y vivo documento, una visión animada de Hispanoamérica. Sin pretensiones literarias y sin referencias a juicio de segundas personas, he tratado de dar una idea de aquel continente con la objetividad que se desprende los hechos vistos y vividos. En mi narración, y por encima de todas las consideraciones especulativas, hablan los hechos, los tipos y el paisaje. La trama cede a la observación directa, y la imaginación a la cruda realidad. Situado en la escena como un personaje más, he tratado de fijar en el papel lo grabado en mi retina y sufrido en carne propia. […]

Pons Prades, Eduardo

Pons P., E.- Guerrillas españolasGuerrillas españolas. 1936-1960

Colección Espejo de España, 34. Editorial Planeta, Barcelona 1977. 460p. 25×17,5cm.
Los propósitos de la obra son descubrir quiénes eran y cómo vivían, antes de la guerra, los hombres y mujeres que se echaron al monte en el trascurso de ésta o después, a mediados de la década de los cuarenta y en los años siguientes; tratar de conocer las razones de su huida a la montaña y de su enclaustramiento -agunas veces duraría veintitantos años- que, en muchos casos, fue el preludio de la huida a la sierra; indagar en qué condiciones se vieron obligados a luchar y a sobrevivir durante largos años. En estas páginas se ofrecen sobrados elementos de juicio para demostrar que la variedad de las formas de actuación de los marginados nunca alcanzó el ensañamiento que caracterizó a los procedimientos de los vencedores de la guerra. Y, por último, calibrar en lo posible las huellas que había dejado en la población rural el prolongado y duro enfrentamiento entre los guerrilleros y las fuerzas del orden, a las que se agregarían, <<por motivos de toda índole>>, las llamadas fuerzas vivas de las zonas directamente afectadas por la lucha, ya que, como comentó al autor un viejo campesino del Alto Aragón al iniciar su primera andadura por tierras ibéricas: <<antes de contar lo que hicieron ellos usted deb saber explicar lo que les hicieron antes a ellos y a sus familias>>.

Ponzán, Pilar

Ponzán, P.- Lucha y muerte por la libertadLucha y muerte por la libertad 1936-1945. Francisco Ponzán y la Red de Evasión Pat O’Leary 1939-1945.

Universidad La Rioja, Logroño 2002. 238p. 21x14cm.
A finales de 1939, con el capitán Marshall del Intelligence Service, Francisco Ponzán organiza una red de información, contra los nazis, en ambos lados de la frontera. En junio de 1940, en plena derrota y antes de embarcar en el submarino que lo llevaría de vuelta a Inglaterra, Marshall le propone al teniente “Tessier” encargado del contraespionaje francés en los Pirineos, de hacerse cargo del grupo Ponzán: “son los mejores agentes que he tenido y me sabe mal dejarlos abandonados“. Así empieza su lucha clandestina con la C.E. francés, Poste T.R.117 y en la incipiente resistencia de Toulouse.
En 1941 el grupo Ponzán, de libertarios españoles, se convierte en el eslabón básico de la “Organización”, la cadena británica de evasión que más tarde se llamó Pat O’Leary, “cuyas proezas pueden ser colocadas en primera línea entre las más admirables de la Segunda Guerra Mundial”, según el historiador, coroel Rémy.
 El 14 de octubre de 1942, Paco es detenido con varios de su grupo. Se escapan del campo de Vernet. El 28 de abril de 1943 es nuevamente detenido y recluido en la cárcel de Saint Michel. El 6 de junio de 1944 es entregado ala Gestapo. Ejecutado y quemado el 17 de agosto de 1944, dos días antes de la liberación de Toulouse.

 Renguat, Jose María

Renguat, José Mª.- Marcelino MassanaMarcelino Massana, ¿terorismo o resistencia?

Testimonio de actualidad, 42. Libro de Bolsillo. Editorial Dopesa, Barcelona Octubre 1979. (2ªEdición). 219p. 20×12,5cm.
La figura de Marcelino Massana representa uno de los hitos de la resistencia civil al franquismo. Su acción, dirigida más a hacer presente un clima de intolerabilidad social que un ingenuo proyecto de derribar el régimen, es ejemplar, precisamente por lo que tiene de hostigamiento incesante, de denuncia de un estado de cosas que, desde el Estado, trataban de silenciar. Ante la posibilidad de que Massana pase a formar parte de la leyenda y él mismo se convierta en héroe, el autor nos lo presenta en su más pura dimensión humana, llamándonos la atención sobre su imagen desvirtuada por la información oficial e intentando que ella adquiera un auténtico perfil en el ámbito de lo memorable.

Rosés Cordovilla

El MIL: una historia política

Colección Disidencias, 8. Alikornio, 2002. 256p. 22x14cm.
El MIL (Movimiento Ibérico de Liberación) se ha convertido en un mito de la primera mitad de los años setenta. A ello ha contribuido el tratamiento eminentemente periodístico que el MIL ha tenido, sobre todo a raíz del montaje policíaco-judicial que legalizó el consejo de guerra y asesinato de uno de sus integrantes, Salvador Puig Antich, en marzo de 1974. Por el contrario, esta obra traza la trayectoria del MIL y sus vicisitudes como grupo político vinculado a la efervescencia del movimiento obrero de comienzos de los años setenta en Barcelona. Es, pues, una historia política que profundiza en las relaciones del MIL con el movimiento obrero autónomo, al tiempo que pone de relieve sus aportaciones en el debate en torno a la autonomía obrera, así como su papel en la introducción y divulgación en España del marxismo heterodoxo (consejismo, situacionismo, etc.). En este sentido, la minuciosa reconstrucción de la historia del grupo y de sus integrantes que se lleva a cabo en esta obra rescata al MIL tanto de la mitología espectacular de la lucha armada como de su eventual recuperación por el antifranquismo, devolviéndole la dimensión política que le corresponde en el contexto de la lucha anticapitalista de los años setenta.